Puentes Colgantes

En la época en que Edelca (Electrificación del Caroní) fundó el Parque La Llovizna tenía dos puentes colgantes grandes.

El primero a la entrada y el segundo para pasar el salto más impresionante.
 
El Primero de los puentes colgante, que se cayó en 1964, causando la tragedia donde fallecieron varias personas que vinieron para la convención de la Federación Venezolana de Maestros, se desprendió una de las bases, haciendo que girara y luego se desprendió el resto La mayoría de los fallecidos quedaron atrapados debajo del puente, dentro del agua.

Dicen que la falla se debió (más a las del puente) la falta de prudencia, pues cuentan que venían alegres de celebrar su almuerzo de la Federación se bajaron instantáneamente de las autobuses como encantados y maravillados por la naturaleza, sin pensarlo fueron directamente al puente colgante, les pareció gracioso que las maestras se asustaran con el balanceo del puente. La estructura se conformaba por tablones de madera gruesa y guayas de acero que se expandían por los 7 metros de largo más el metro y medio de ancho que tendría, Los guarda-parques les pidieron que se bajaran, pero no hicieron caso, con el fatal desenlace que todos conocemos el puente se rompió en segundos. Solo sobrevivió el profesor Luís Beltrán Prieto Figueroa, quien más tarde se convirtiera en uno de los mas ilustres intelectuales del país, quien falleció hace mucho tiempo después, dejando un gran legado de educación. Tras estar cerrado al público por 2 años, fue reabierto con el Puente actual de concreto y acero.

 El segundo puente colgante, finalmente también fue reemplazado por el actual, pintado de verde, construido sobre dos vigas. Se colgó 2 metros más alto y el efecto de la llovizna del salto es menor.

De igual manera se está planeando unirlo con el Parque Loefling, ubicado en la otra costa del Caroní, para lo cual han solicitado el puente viejo sobre el Cuyuní, en El Dorado.
Ahora la historia de los maestros caídos en el Caroní pareciera un cuento lejano, una reflexión postrada en espera de un reconocimiento o una sencilla palabra de aliento. Solo quedó latente el recuerdo de un puente colgante de madera en una ciudad nacida al calor del hierro.

El Parque La Llovizna se encuentra ubicado en Puerto Ordaz, Estado Bolívar.