El Parque La Llovizna es un parque desarrollado por la mano del hombre, que contiene el agua del río Caroní, después de haber pasado por el Complejo Hidroeléctrico  
Antonio José de Sucre mejor conocida como Macagua II, antes de unirse al río Orinoco. Cuenta con una extensión aproximada de 240 hectáreas, conformadas por saltos internos e islas  del río Caroní que están conectadas entre sí, por varios caminos de rocosos y senderos naturales, bosques, áreas de grama y caídas de agua, donde conviven libremente diversas especies de fauna silvestre de las que se puede disfrutar, observar o interactuar.

Lo más atractivo con que cuenta el Parque es el reconocido salto La Llovizna, una cascada más de 20 metros, en la cual millones de gotas de agua se precipitan por encima de una muralla de rocosa.  Desde el mirador más alto y cercano a la caída de agua, se puede sentir un rocío o bruma que se produce por la fuerte caída del agua, acción a la cual debe su nombre el parque La Llovizna.

En el recorrido por el Parque La Llovizna se podrán caminar a través de sus caminos de piedras para poder pasar a través del río Caroní desde de donde podrá observar los peces, las garzas y patos que se pasean a través de las lagunas naturales que se forman. 

Del mismo modo, por su paseo podrán encontrar varios monos que juegan con el visitante para que le den algo de comer, hay que resaltar que con estos monos hay que tener especial cuidado ya que se encuentran tan acostumbrado con las personas que con un descuido te pueden quitar desde alimentos hasta gorras o cualquier objeto que sea fácil para ellos tomar.